| SWEET KIPLING & HARD QUEVEDO // DULCE KIPLING & AMARGO QUEVEDO |
|
|
|
| Wednesday, 01 July 2009 00:00 | ||||
|
(Bilingual article)
Childhood has been an important subject from the beginning of the novelistic genre. In Spain, in the 16th and 17th century, poor naughty children (rogues) were the source of inspiration for different authors, maybe Francisco de Quevedo (Madrid, 1580- Villanueva de los Infantes, 1645) is the most renowned. “El Buscón” by Quevedo tells about a rogue, don Pablos. It is a flashback, written in first person to outstand don Pablos’ wickedness. He never repents of his bad past, he never thinks of the possibility of having acting with honour, he only regrets not to have being successful and his only wish is to live as the high society. However, Kipling writes about his main characters in a moral and constructive way. The reader is going to learn with them how to arrive at being a good person overcoming the problems and difficulties of life and trying to behave with honour in capital letters, since it is an instinctive honour: nobody has taught it to Mowgli or to Kim. Francisco de Quevedo lived in a breaking moment. Spanish empire was decadent, the same as its society. Does not matter if the empire was to continue for other 150 years, its roots were seriously damaged. Scatological anecdotes are frequent and positive characters are only impotent victims. Rudyard Kipling lived in a glorious moment: the Victorian time. High moral, perfect people, clean world. He wrote smartly and happily since, in fact, he was the youngest person of winning the Nobel prize. Yes, Rudyard Kipling lived in a glorious moment until 1915. During the First World War, his son John was killed and afterwards, his writings were quite different: not more positive novels but sad articles advising of future risk, advising of Nazism and of the Second World War birth. Kipling died in 1936, long time ago he had written his famous marvelous heroic “If” poem, now he maybe could understand the famous hard antiheroic “Buscón” by Quevedo.
Los protagonistas de las dos novelas más famosas de Kipling: “El Libro de la Selva” (1893-1894) y “Kim” (1896) son niños: niños pobres y traviesos, perdidos en adversas circunstancias (la selva y una populosa ciudad de la India) y tratando de sobrevivir. La infancia ha sido un tema importante desde el comienzo de la novela. En España, en los siglos XVI y XVII, niños pobres y traviesos (pícaros) fueron la fuente de inspiración de muchos autores, quizá Francisco de Quevedo (Madrid, 1580- Villanueva de los Infantes, 1645) sea el más renombrado. “El Buscón” de Quevedo cuenta la historia de un pícaro, don Pablos. Está escrito con la técnica de flashback y en primera persona para resaltar la maldad del protagonista. Nunca se arrepiente de su terrible pasado, nunca piensa en la posibilidad de haber actuado de con honor, sólo lamenta no haber tenido éxito y lo único que desea es vivir como los altos estamentos. Sin embargo, Kipling escribe en tercera persona y lo hace de manera constructiva y moral. El lector va aprendiendo con los protagonistas cómo llegar a convertirse en una buena persona, superando los problemas y dificultades de la vida y tratando de comportarse con honor, un honor instintivo y con letras mayúsculas: nadie se lo enseñó a Mowgli o a Kim. Francisco de Quevedo vivió en un momento de ruptura. El imperio español era decadente, también su sociedad. No importa que el imperio sobreviviera ciento cincuenta años más, sus raíces estaban seriamente dañadas. Las anécdotas escatológicas son frecuentes y las personalidades positivas brillan por su ausencia. Rudyard Kipling vivió en un momento glorioso: la época victoriana. Altos valores morales, honorable gente, mundo limpio. Escribió con elegancia y felicidad ya que, de hecho, fue la persona más joven en recibir el premio Nobel de literatura. Sí, vivió en un glorioso momento hasta 1915. En la Primera Guerra Mundial, mataron a su hijo John y, después, sus escritos fueron diferentes: ya no hubo más novelas positivas sino tristes artículos advirtiendo del peligro del nazismo y del advenimiento de la Segunda Guerra Mundial. Kipling murió en 1936, atrás quedaba su maravilloso y heroico poema “Si”, ahora quizá podía entender el amargo y antiheroico “Buscón” de Quevedo. Read more: http://www.spanisharts.com/books/masters/quevedo.htm Leer más: http://www.los-poetas.com/f/quev.htm Bio:
|
||||
| Last Updated ( Saturday, 20 March 2010 12:57 ) | ||||
Last Issue - Último Número
Issues
- Issue 1 - Numero 1
- Issue 2 - Numero 2
- Issue 3 - Numero 3
- Issue 4 - Numero 4
- Issue 5 - Numero 5
- Issue 6 - Numero 6
- Issue 7 - Numero 7
- Issue 8 - Numero 8
- Issue 9 - Numero 9
- Issue 10 - Numero 10
- Issue 11 - Numero 11
- Issue 12 - Numero 12
- Issue 13 - Numero 13
- Issue 14 - Numero 14
- Issue 15 - Numero 15
- Issue 16 - Numero 16
- Issue 17 - Numero 17



DULCE KIPLING & AMARGO QUEVEDO

