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Ángela Teresa Grigera
AMOR DE CHAT Ella lo conoció en un chat, él la sedujo con palabras simples pero directas al corazón. Fue olvidando su realidad, su casa, sus hijos, por la obsesión de una vida totalmente virtual.
Casi no dormía, ni comía, siempre conectada, el silencio formaba parte de su mundo, no escuchaba lo que le decían en su casa, ausente permanente, siempre esperando verlo conectarse, esperando el momento en que su correo recibiese sus mensajes. Los mails llegaban todos los días, ella mandaba uno a diversas horas del día que llenaban el correo de su amor, su ilusión le permitía volar. Las noches terminaban con largas horas de chat, imaginando como sería el encuentro, donde se realizaría, como se amarían, como se mirarían, cuanto tardarían en darse el primer beso. Reía con las ocurrencias de él, vibraba, estallaba en su cuerpo el deseo, alucinaba leyendo sus palabras que la volvían a su adolescencia y la excitaban. Al llegar el momento de la realidad, de encontrarse y poder verse, de tocarse, de saber que eran reales, el silencio ocupo la pantalla, el correo quedo sin las respuestas a sus infinitos mensajes, el chat perdió a uno de los participantes. Silencio, largas horas de espera, desilusión frente al correo cada vez que lo abría y no encontraba noticias suya, su corazón comenzó a desangrarse. Al correr de los día, después de tantas lágrimas derramadas en silencio para que nadie se diera cuenta, comprendió que muchas personas no saben que lo virtual no existe, y que los teclados son manejados por personas que escriben lo que dicta un corazón, que se ilusionan, que se enamoran, mientras del otro lado hay alguien que juega con los sentimientos y engaña, porque la virtualidad la crearon los humanos, y ellos son tan honestos y tan falsos como en la vida real... Tu sombra en la arena Te llevo en mi pecho prendido. Te arrastro por las calles silenciosas, por la rambla solitaria. Recuesto en la arena tu sombra adherida a mi espalda, inseparable como mi misma sombra. No quiero soltarte, ni dejar de sentir como se miran tus manos en el espejo cálido de las mías. Nada es perfecto, nada es único, como el fulgor de tus ojos detenido en el cristal de mis lágrimas. La vida es nada sin tu aliento moviendo el plumaje de mis alas, mis alas que crecen bajo tu sueño, mis alas elevándome más allá del mundo, mis alas que son tus alas en vuelo conjunto. La vida es nada sin tu aliento avivando el fuego de mi hoguera. Te llevo conmigo, pegado a mi piel. Esclavo mi cuerpo bajo tu sombra, esclava la tierra bajo tus pasos que siguen mi camino. Un estanque mi boca donde te hundiste como una piedra y te mantienes en el sabor de mi lengua y mis labios. Recuesto tu sombra en la arena y mis manos estrujan tu recuerdo bajo la luna, testigo incorruptible de este amor. BIOGRAFIA |  | Ángela Teresa Grigera Mi nombre es Ángela Teresa Grigera, más conocida como "Anngiels, Simplemente mujer" en el mundo de la red, Argentina, vivo en Punta Alta, provincia de BA AS. Hace más o menos 10 años que escribo poesía y algún que otro relato. En el 2004, pese a no vivir en Washington y quedar fuera de los finalistas, recibí una mención por mi poema Sin Brújula ni Sextante, en un concurso auspiciado por la Embajada de Venezuela en Washington, Tercer Certamen de poesía del mundo Diplomático de Washington DC. En el mismo año fui premiada dos meses consecutivos en el Foro de Hotmail "Tus sueños son mi poesía" por los poemas: Amar al Hombre y ¡ Ay amor! Estos premios los atesoro como el recuerdo preciado de mi segundo bautizo literario. El primer fue a mis escasos 12 años, en mi escuela, cuando salí elegida por la mejor composición del distrito, titulada El Sequiscentenario de la Independencia. Tengo mis propios blogs de poesía: www.poemasparamiamor.blogspot.com y www.enmemoriadetuamor.blogspot.com y he participado en varios foros poéticos de la red, siendo leídas mis poesías en algunos medios radiales que trascienden las fronteras de mi país: Radio de Nuevo León en México, y otros programas de radio locales. No soy profesora, no poseo ningún título profesional, solo el de Madre y Esposa, pero lo que escribo se basa en mis experiencias personales y en lo que observo en mi vida diaria.
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